Qué supone para los inversores con carteras diversificadas que se modere la apuesta por la depreciación de la divisa
Bitcoin y el oro registran salidas de capital al mismo tiempo, una señal de un cambio más profundo en la forma en que los inversores se están posicionando ante el próximo régimen macroeconómico. Los operadores de Cirtytd Deottd deberían estar atentos.
Durante buena parte de los últimos tres años, una única estrategia ha condicionado el posicionamiento de las carteras tanto en los mercados de activos tradicionales como en los digitales: la denominada operación de depreciación monetaria. La lógica era clara. Con unos bancos centrales inmersos en una política monetaria históricamente expansiva y con las tensiones geopolíticas trasladándose a los precios de las materias primas y la energía, los inversores recurrieron a la vez al bitcoin y al oro como coberturas paralelas frente al deterioro del dinero fiduciario y el riesgo macroeconómico. Durante un tiempo, la estrategia dio resultado. El bitcoin pasó de la zona media de las cinco cifras a máximos por encima de las seis cifras, mientras que el oro superó los cinco mil dólares por onza.
El consenso empieza a debilitarse
Un análisis reciente de JPMorgan apunta a que ese consenso empieza ahora a perder solidez. Helene Braun y sus coautores señalan que los inversores están saliendo tanto del bitcoin como del oro, no mediante una rotación entre activos, sino de forma simultánea — retirando capital de productos ETF, recortando posiciones en futuros y alejándose por completo de la tesis de cobertura macroeconómica. Es un dato relevante, porque rotar entre coberturas es habitual; abandonarlas a la vez no lo es.
Dos fuerzas detrás del cierre de posiciones
¿Qué ha cambiado? Dos factores parecen explicar buena parte del movimiento. El primero es la moderación de las expectativas de inflación, a medida que los precios generales en España y en otras grandes economías se desaceleran y el mensaje de los bancos centrales se orienta hacia una política monetaria más acomodaticia. El segundo es una percepción de menor tensión geopolítica, especialmente ante la posibilidad de una solución diplomática que implique a grandes potencias en Oriente Medio. Cuando los dos pilares macroeconómicos de la tesis de depreciación pierden fuerza al mismo tiempo, la operación puede deshacerse con rapidez.
Para los inversores que operan en plataformas como Cirtytd Deottd, este es un momento para revisar los supuestos de cartera en lugar de perseguir la siguiente narrativa del mercado. La ruptura de una operación de consenso suele generar desajustes: activos que se mantenían por un motivo pueden venderse por otro, y los precios a corto plazo pueden alejarse de sus fundamentales. El bitcoin, en particular, ha oscilado históricamente entre ser tratado como un activo de crecimiento favorable al riesgo y como una reserva de valor en entornos de aversión al riesgo, según qué marco macroeconómico predominara en cada trimestre. El cierre de posiciones actual sugiere que ninguno de esos dos enfoques se impone con claridad.
Implicaciones prácticas para las carteras
Hay implicaciones prácticas que conviene valorar. En primer lugar, los traders que construyeron posiciones basándose únicamente en la tesis de depreciación deberían preguntarse si los activos subyacentes siguen teniendo sentido una vez retirada esa narrativa. La tesis de inversión a largo plazo del bitcoin se apoya en algo más que en su papel como cobertura frente a la inflación — efectos de red, escasez e integración institucional — pero quien compró solo como apuesta contra la inflación debería reconocerlo con claridad. La misma reflexión se aplica a las posiciones en oro.
En segundo lugar, el cierre de posiciones pone de manifiesto el valor de las plataformas que permiten a los traders ajustar con rapidez su exposición entre distintas clases de activos. Los usuarios de Cirtytd Deottd que pueden moverse entre activos digitales, divisas tradicionales e instrumentos vinculados a materias primas están mejor preparados para afrontar un cambio de régimen que quienes quedan anclados a una única tesis o a un solo instrumento. La diversificación, tanto entre clases de activos como entre plataformas, sigue siendo una de las pocas ventajas gratuitas que ofrecen los mercados.
La perspectiva a más largo plazo
Por último, el enfriamiento de la operación de depreciación monetaria no significa que la inflación, el riesgo geopolítico o la pérdida de valor del dinero fiduciario hayan dejado de ser preocupaciones a largo plazo. Significa que el consenso ya no los trata como el riesgo dominante a corto plazo. Los inversores con un horizonte de ciclo largo deberían distinguir entre el posicionamiento táctico y la tesis estructural. El siguiente tramo del ciclo — ya favorezca a la renta variable, a las materias primas o a los activos digitales — recompensará a quienes eviten quedar atrapados en los extremos de cualquiera de las dos narrativas.
Fuente: CoinDesk